Volver a Entrenamiento

Del Fútbol al Gimnasio: Cómo Empecé de Cero Después de las Lesiones

Victoria entrenando en el gimnasio después de sus lesiones

Desde mi adolescencia jugué al fútbol con amigas, amaba moverme. Era mi mundo, mi escape, mi pasión.

Hasta que dos roturas de ligamentos (una en cada rodilla 😅) me obligaron a frenar, operarme y arrancar desde cero.

En plena recuperación descubrí el gimnasio... y sin darme cuenta, también descubrí una nueva versión de mí. Empecé entrenando para fortalecer mis piernas, pero terminé fortaleciendo todo mi cuerpo... y mi mente.

Esta es mi historia real de cómo pasé del miedo al gimnasio a entrenar todos los días.

El miedo después de las lesiones

Después de dos cirugías y meses de rehabilitación, mi cuerpo se sentía frágil. Tenía miedo de:

Lo que realmente necesitaba: Toalla, botella de agua simple, y muchísima paciencia conmigo misma.

El momento de la verdad: llegada al gimnasio

Mi kinesiólogo me había recomendado complementar la rehabilitación con entrenamiento de fuerza. "Para fortalecer las piernas", me dijo.

Llegué al gimnasio pensando en una sola cosa: hacer que mis rodillas fueran más fuertes que antes. No sabía que eso cambiaría mi vida completa.

Mi primera conversación honesta

En recepción les conté mi historia: "Vengo de dos cirugías de rodilla, necesito empezar muy de a poco". Esa honestidad me salvó.

APRENDIZAJE CLAVE: Ser honest@ sobre tu situación te ahorra frustración y te conecta con la ayuda correcta.

Mi primer entrenamiento: solo para las rodillas

Ejercicios de rehabilitación: 20 minutos

Mi enfoque: Fortalecer cuádriceps e isquiotibiales con ejercicios que ya conocía de kinesiología.

La realidad: Los ejercicios que había hecho en el consultorio se sentían completamente diferentes con máquinas reales.

Leg press: mi primera máquina

El instructor me enseñó a usar la leg press específicamente para fortalecer mis rodillas sin impacto.

Momento de pánico total: Cuando un señor muy amable me preguntó si había terminado con la máquina. Yo llevaba 10 minutos ahí sin hacer nada útil.

El área de pesas libres: terra incognita

Mi rutina incluía "dumbbell squats". Entré al área de pesas libres y... nope. Demasiado intimidante. Me fui directamente a los estiramientos.

Los errores que cometí (para que no los repitas)

1. Rutina demasiado ambiciosa:
Intenté hacer 8 ejercicios diferentes en mi primer día. Terminé haciendo todos mal en lugar de enfocarme en 3-4 básicos.
2. No preguntar:
Fingí que sabía lo que hacía en lugar de pedir ayuda. El personal está ahí para ayudar, no para juzgar.
3. Compararme con otros:
Pasé más tiempo mirando a los demás que enfocándome en mi propio entrenamiento.
4. Expectativas irreales:
Pensé que me sentiría como una atleta desde el día uno. Obviamente, no fue así.

Lo que realmente aprendí ese día

1. Mi cuerpo era más fuerte de lo que pensaba. Había sobrevivido a dos cirugías y estaba listo para recuperarse.

2. El gimnasio no era el enemigo. Era mi aliado para volver a ser activa.

3. Empezar de cero no era un fracaso. Era una oportunidad de construir algo mejor.

4. Cada pequeño progreso contaba. No necesitaba grandes transformaciones, solo constancia.

Cómo evoluciono mi relación con el entrenamiento

Mes 1-3: Solo rehabilitación. Leg press, extensiones de cuádriceps, ejercicios de movilidad.

Mes 4-6: Agregué ejercicios de core y brazos. Sin darme cuenta, empecé a sentirme más fuerte en general.

Mes 7-12: Descubrí que me gustaba el entrenamiento de fuerza. Empecé a entrenar todo el cuerpo.

Hoy: Entreno todos los días porque me hace sentir poderosa. Volví a jugar fútbol ocasionalmente y agregué pádel. Mi cuerpo es más fuerte que antes de las lesiones.

MI GUÍA para empezar en el gimnasio (especialmente si volvés de una lesión)

ANTES de empezar:

PRIMERAS SEMANAS:

MI RUTINA DE ARRANQUE (post-lesión de rodillas):

Calentamiento: 10 minutos bici estática (bajo impacto)
Fuerza (2-3 series de 12 repeticiones):
- Leg press: fortalece sin impacto
- Extensión de cuádriceps: control de la rodilla
- Curl de isquiotibiales: equilibrio muscular
- Plancha: core fuerte protege todo el cuerpo
Estiramiento: 10 minutos enfocado en piernas

Total: 35-40 minutos

Lo que nadie te cuenta sobre ser principiante

Vas a estar adorlorida mañana. Y eso significa que hiciste algo bien.

Vas a sentir que no perteneces. Todos hemos estado ahí.

Vas a querer rendirte después de la primera semana. Es normal. Sigue apareciendo.

Vas a progresar más rápido de lo que crees. En un mes, ya te sentirás como en casa.

Mi mensaje para vos

Hoy entreno todos los días, como saludable (sin complicarme), juego al fútbol de vez en cuando, algo de pádel, y disfruto sentirme fuerte. Entreno para vivir mejor.

Así como yo lo logré, vos también podés. Podés sentir esa energía, esa confianza, ese bienestar que te cambia por dentro y por fuera 💪✨

RECUERDA: No importa cuántas veces empecés de cero. Cada vez que volvés, tu cuerpo te está esperando para ser más fuerte.

¿Tenés miedo de empezar por una lesión pasada? ¿Sentís que "ya es tarde" para vos? Te prometo que tu cuerpo está esperando esa oportunidad de ser fuerte de nuevo. ¿Cuál va a ser tu primer paso?

Comentarios

Deja tu comentario

Melissa Guerrero 9 de enero, 2025
¡Victoria, me reí tanto! Literalmente yo ayer en mi primer día 😅 Me quedé 20 minutos parada frente a una máquina sin saber cómo funciona. Tu rutina simple me va a salvar la vida. Mañana voy con el plan de 25 minutos y nada más.
Andrea Castillo 9 de enero, 2025
Llevo 6 meses evitando el gimnasio por miedo al ridículo. Después de leer esto me doy cuenta de que todos hemos pasado por lo mismo. El lunes me apunto y acepto el dichoso tour 💪 Gracias por la honestidad.
Rosa María López 8 de enero, 2025
"Solo tienes que empezar" - esto necesitaba escucharlo. Tengo 35 años y nunca he pisado un gimnasio. Me da terror pero tu historia me hace sentir que es normal. ¿Tienes algún consejo para elegir gimnasio? Hay como 5 cerca de mi casa.
Claudia Herrera 8 de enero, 2025
Me identifico tanto con rechazar ayuda por orgullo 🙈 Yo también fingí que sabía y terminé haciendo ejercicios inventados. La próxima vez que no entienda algo voy a preguntar sin pena. Tu honestidad es refrescante en un mundo lleno de "fitness perfecto".