Tengo 36 años, soy mamá de dos hijos y junto a mi marido nos encanta hacer deporte. Pero mi relación con la comida no siempre fue tan tranquila como es hoy.
Como saludable (sin complicarme) - eso es lo que escribí en mi "Sobre mí", pero llegué hasta acá después de años de aprender a escuchar mi cuerpo en lugar de luchar contra él.
Si vos también estás cansada de las dietas que prometen todo y no te dan paz mental, esta historia es para vos.
Mi transición hacia una alimentación saludable
Cuando jugaba al fútbol en mi adolescencia, comía de manera natural. Pero después de las dos roturas de ligamentos (una en cada rodilla 😅) y el proceso de recuperación, tuve que repensar mi relación con la alimentación.
Durante el proceso de rehabilitación y luego cuando descubrí el gimnasio, aprendí que mi cuerpo necesitaba energía real para sanar, para entrenar, y para ser la persona activa que quería ser.
Mi filosofía actual: sin complicaciones
Hoy, a los 36 años, siendo mamá de dos hijos y entrenando todos los días, he llegado a un enfoque que me funciona: como saludable sin complicarme.
"Como saludable (sin complicarme), juego al fútbol de vez en cuando, algo de pádel, y disfruto sentirme fuerte. Entreno para vivir mejor."
Cómo enfoco mi alimentación hoy
1. Priorizo la energía para entrenar
Como entreno todos los días, mi cuerpo necesita combustible real. No puedo estar activa si no como lo que necesito.
2. Alimentos que me nutren
Me enfoco en comer cosas que me hacen sentir bien y me dan energía para mi día: para entrenar, para correr detrás de mis hijos, para jugar al fútbol ocasionalmente.
3. Sin complicaciones
No cuento calorías, no me privo de nada, no hago dietas restrictivas. Simplemente como de manera que me permita vivir la vida activa que amo.
Lo que he aprendido sobre alimentación saludable
Después de entrenar, naturalmente busco alimentos que me nutren y me ayudan a recuperarme.
Me enfoco en tener energía para entrenar, jugar con mis hijos y vivir activamente.
No necesito reglas complicadas. "Saludable sin complicarme" funciona perfectamente.
Cómo como ahora (sin complicarme)
Desayuno:
Lo que mi cuerpo necesita para empezar el día con energía. A veces avena con frutas, a veces huevos, a veces un smoothie. Sin reglas estrictas.
Almuerzo:
Algo nutritivo que me mantenga activa para la tarde con mis hijos. Me enfoco en comer colores variados y que me deje satisfecha.
Cena familiar:
Cocinamos todos juntos. Mis hijos aprenden que la comida es amor, nutrición y conexión, no estrés ni prohibiciones.
Entre comidas:
Cuando tengo hambre real, como algo que me nutra. Simple.
Lo que realmente cambió mi vida
No fue encontrar la "dieta perfecta". Fue entender que mi cuerpo es mi aliado, no mi enemigo.
- Energía estable: No más crashes de las 3 PM
- Mejor digestión: Dejé de comer con estrés
- Paz mental: La comida ya no ocupa espacio mental innecesario
- Mejor ejemplo: Mis hijos ven que la comida es placer y nutrición, no estrés
Si estás donde yo estaba...
Semana 1: Nota cuándo comes por hambre real vs. otras razones
Semana 2: Elimina una regla alimentaria que te cause estrés
Semana 3: Come una comida sin distracciones, enfócate en sabores y sensaciones
Semana 4: Pregúntate después de cada comida: ¿cómo me siento físicamente?
La verdad que nadie me dijo
La alimentación intuitiva no es "comer lo que quieras cuando quieras". Es una reconexión profunda con las señales de tu cuerpo que las dietas te enseñaron a ignorar.
Es confiar en que tu cuerpo sabe qué necesita. Y sí, a veces necesita chocolate. Y está bien.
Así como yo lo logré, vos también podés. Podés sentir esa energía, esa confianza, ese bienestar que te cambia por dentro y por fuera 💪✨ ¿Cuál va a ser tu primer paso hacia una alimentación sin complicaciones?
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